blog de Marta Mahmud Hernica

jueves, 1 de noviembre de 2012

carácter


Descansa el bucle de pánico. Una ruptura del tiempo, una calma anunciada.
La locura volvió a su estática, y al fin pudieron madurar viejos rencores.
Qué rara es esta frialdad artificial. Qué diferentes los excesos. Tan sólo el espectro de sus gritos me hipnotiza.
Conocer un silencio es un placer terrible. Una delicia muy violenta, un delirio póstumo. Son las palabras más duras de una tregua muy lenta.
Todo esto no es más que el valor de un incendio emocional.
Todo esto no es más que la historia de un carácter.

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